Como en cualquier disciplina, lo primero y más importante es estar interesado en el objeto de nuestro trabajo y en este caso, este nos rodea y está presente en cada momento de nuestra vida, con diferentes estilos y formas. En este caso la fotografía arquitectónica y de interiores necesita de equipos, materiales y medios muy específicos, al igual que de unos conocimientos mínimos de la disciplina, aunque esto dependerá de los objetivos que nos hayamos marcado, ya sean de disfrute personal o con intenciones profesionales.
El tipo de cámara recomendado será de "gran formato", ya que nos permitirán realizar modificaciones en la perspectiva, aunque también tendremos que tener en cuenta su limitada movilidad, sobre todo a la hora de trabajar en espacios reducidos.
Las ópticas a emplear serían las de objetivo de focal más largo que sea posible en cada ocasión.
También resultan de gran utilidad
aperturas máximas de diafragma y el empleo de pantallas de enfoque con retícula cuadriculada, sobre todo a nivel de composición. |