Hoy en día el término fotografía digital, se suele asociar a la ingente cantidad de cámaras digitales y dispositivos asociados (tarjetas de memoria, cables de conexión...) que podemos encontrar en el mercado, tanto a nivel profesional como de uso "doméstico".
Pero realmente la fotografía digital es mucho más que eso. No solamente es el fruto de una serie de avances técnicos aplicados al mundo de la imagen, sino una forma lógica de evolución de los procesos de producción.
Al igual que sucede en la industria del cine, si la imagen capturada va ha estar inmersa dentro de un flujo de trabajo digital, es decir, va ha ser sometida a algún tipo de retoque, edición o proceso de impresión digital, puede resultar más "cómodo" partir de materiales ya digitalizados.