El hecho de bucear con una cámara entre las manos puede hacer que tareas tan simples como vaciar la máscara o controlar el manómetro, sean tareas algo más complicadas de lo que serían normalmente. Lo principal, una vez, asumido estos pormenores, sería posicionar el cuerpo para tomar la foto, sobre todo controlando la flotabilidad. Por lo que es recomendable que se tenga un nivel aceptable de algunas técnicas del buceo antes de pensar en iniciarse en la fotografía submarina.
Estas precauciones no solo afectan al fotógrafo, sino que existe la necesidad de cuidar nuestro equipo más que de costumbre, sobre todo de los abrasivos efectos del salitre.
En lo que respecta a la fotografía y suponiendo que ya hayamos elegido nuestro objetivo, y que este no se mueva en exceso, la más importante será la iluminación. El fondo marino no es transparente ni mucho menos, sino que por el contrario está plagado de minúsculas criaturas y plantas que enturbian la visibilidad, además debemos tener en cuenta que el espectro visible tiende a azul, perdiendo tonos a medida que vamos descendiendo. |